
|
||||
|
Debate no, ‘reality’ sí Si en lugar de proponerle al Patroncito semejante plan tan improductivo y tan maluco como un debate, lo invitaran a participar en un reality, Sumercé les asegura que ahí sí va. Por
Sumercé*
Especial para UN PASQUÍN ¿Cuándo será que en la Hacienda Colombia aprendemos a manejar el gustico del Patroncito? Es que tampoco, así no se puede. Con lo ocupadito que se mantiene y van y le proponen dizque un debate en televisión con los otros candidatos a la presidencia. No, ni más faltaba. Cojan oficio, ¡carajo! El asuntico ese del dizque debate por televisión,
está tan mal concebido que Sumercé no entiende
cómo el Patroncito se tomó la molestia de, por
lo menos, responder a la invitación. Él dijo
que no, pero contestó, como todo un caballerito. Porque
El patroncito (pa’que les quede bien claro de una vez) está ocupado con sus talleres programáticos, mejor dicho con la gente de carne y hueso, que es a la que se tiene que acercar para saber un poquito de lo que ellos quieren; y, sobre todo, contarles durante mucho, mucho rato, lo que él quiere. Porque, eso sí, que nadie salga con el cuento de que el Postulantico a Patroncito rehúsa el debate porque le da como cosita las cámaras. Eso sí que no. En los casi cuatro años que lleva al mando de esta hacienda nos ha dejado en claro que a él, lo de las cámaritas le fascina. Por ahí hablan de un tal Chávez que sale cada ocho días en televisión como cuatro horas y hasta lo critican por el programa, pero ¿qué es eso comparado con los Consejos Comunitarios semanales de 12, 14 horas… presididos, presentados, conducidos, libreteados y creados por quién? Pues por el Patrón, ¿quién más? Y transmitidos, claro está, por la televisión pública de la Hacienda. Bueno, y si no dejan (como les dio ahora por prohibirlo mientras el Patroncito hace su tránsito de Patrón a Postulante y de allí a Patrón), pues los transmite la televisión privada, y qué, ¿qué pasa? Nada. Porque qué culpa tiene el Patrón si la teleaudiencia muere por verlo en sus Consejos. Si la televisión privada lo transmite, pues será porque el reitng es altísimo y eso le da ganancias. ¿Y quién le va quitar el derecho de ganar platica a una empresa privada, en una hacienda libre como esta? Ni más faltaba... Por eso es que Sumercé piensa que las cosas se las plantearon mal de comienzo a fin al Patroncito. A él le encantan las cámaras, los micrófonos, las lucecitas de los sets, las grabadoras de los periodistas, y segurito que acepta gustosito ir a cualquier lugar con tal de que estén esos medios de por medio. Pero hay que decírselo bien. Por ejemplo, si en lugar de proponerle un debate con un personaje, digamos, como Carlos Gaviria —que honestamente, ¿de qué va a hablar con ese señor? ¿De asuntos tan jartos como leyes o cositas menores como la cantaleta esa de los derechos humanos?—, pues razón tiene nuestro bien amado Patroncito en negarse a asistir. Su tiempo es oro. Ahora, si en lugar de proponerle semejante plan tan improductivo y tan maluco lo invitaran a participar en un reality que podría llamarse ‘Hablando por una Ilusión’, o ‘La Hacienda de los Celebérrimos’ (pa’ que haga juego con el Ubérrimo), donde aparte de él estuvieran el tal Carlos de barbita blanca; el Horacio ese a quién él ya le conoce las mañas en el juego; un Álvaro, del que también tiene sus referencias y un Antanas que, desde ya podría convertirse en el primer amenazado pa’ salir del juego, Sumercé les asegura que el Patroncito va. Porque eso, el reality, el show semanal, lo ven todos los empleados de su Hacienda, y, como él ya estuvo en Gran Hermano, pues hasta ventaja les lleva, así que entusiasmo no le faltaría para participar. Piénsenlo y replanteen la cosa. Díganle que se trata de un reality, que todo lo que diga o haga lo van a ver los televidentes, que cuando levante el índice de la manita derecha, como el símbolo de su campaña, lo van a ver hasta en el último rinconcito de la Hacienda y… ¡cuánto vamos a que el Patrón saca tiempito pa’que todos lo veamos y, lo más importante, lo escuchemos día y noche! ¡Cuánto vamos! *Analista de veritas. |
|
E D I T O R I A L Por Enrique Parejo González Por Juan Manuel López Caballero Por Vladdo El pantano de la política internacional Por Ricardo Sánchez ÁngelPor Nicolás Zorrilla pujana Por Iván Marulanda Por Natalia Springer |
||
| |
||||
|
||||