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| El pantano de
la política internacional
Las relaciones exteriores se deben basar
en el Por
Ricardo Sánchez* AEs contradictoria la situación de Colombia en el concierto
de América Latina y el mundo. De un lado el aporte de destacados
compatriotas a las artes y las ciencias es de primer orden: Rodolfo
Llinás, Fernando Botero, García Márquez,
Laura Restrepo, Rafael Puyana, para nombrar sólo algunos.
Son miles de profesionales y trabajadores que se desempeñan
de manera sobresaliente con sus ejecutorias. Además, la
diáspora colombiana a Venezuela, Ecuador, Centro América,
México y Estados Unidos suma millones en busca de un mundo
mejor. Los delincuentes de De otro lado, la política exterior del Estado colombiano es cada vez más desastrosa. No hay peor ciego que el que no quiere ver, ni sordo que el que no quiere oír. Como nunca las fronteras del país son territorio de conflictos calientes con los vecinos de Venezuela, Ecuador y Nicaragua. Las relaciones con estos gobiernos son malas y se deterioran cada vez más. Con países como México, Chile, Brasil y Argentina son extremadamente protocolarias, frías, distantes, a pesar de las formalidades para la galería. Con Bolivia, de mal gusto el paternalismo del consejo del señor presidente a Evo Morales sobre el Tratado de Libre Comercio. Ya sabemos la respuesta. Con Europa: en Francia, los países Nórdicos, España, el Parlamento Europeo existe mucha distancia crítica frente a lo que sucede en Colombia, especialmente en materia de Derechos Humanos. Con el gobierno de Estados Unidos, las relaciones son excelentes, pero a un precio altísimo para nuestros intereses nacionales, con la militarización de las relaciones a través del Plan Patriota. Los acuerdos en marcha del Tratado de Libre Comercio, anuncian desastres mayores para la soberanía agrícola y alimentaria, para el trabajo y la autonomía. Este es un diagnóstico incompleto, pero suficiente para declararse en alerta. Hay que diseñar una política internacional en puntos como: toda la cooperación, especialmente de Estados Unidos es bienvenida, toda imposición es rechazada. Aplicación del principio constitucional de primacía de América latina en las relaciones exteriores: Las relaciones exteriores del Estado se fundamentan en la soberanía nacional, en el respeto a la autodeterminación de los pueblos y en el reconocimiento de los principios del derecho internacional aceptados por Colombia. De igual manera, la política exterior de Colombia se orientará hacia la integración latinoamericana y del Caribe. (Constitución Política de Colombia, artículo 9). Buscar el restablecimiento del Derecho Internacional de la Paz, mediante reformas radicales a las Naciones Unidas y oposición al unilateralismo y el hegemonismo. Retiro inmediato de Estados Unidos y cese a la guerra contra Iraq. Respeto a Venezuela y el fin del bloqueo a la República de Cuba. Este tipo de medidas, acompañadas de una coherente ética frente al pago de la Deuda Externa, soberanía frente al Tratado de Libre Comercio, ciudadanía latinoamericana hacia la integración y la unidad continental, son el camino para enrutar con dignidad la presencia de Colombia en el concierto internacional. Se requiere afianzar nuestra vocación pacifista, de hermandad y cooperación ante todos los Pueblos y Estados. Eso no se puede maquillar con una Cancillería de relaciones públicas, como la que desempeña la Ministra Carolina Barco y en Estados Unidos, el Embajador-expresidente Andrés Pastrana. Desde México hasta la Patagonia está en marcha una onda de movilización popular contra el neoliberalismo y el neocolonialismo, por la democracia y la igualdad. Es la hora de la unidad y Colombia no puede seguir ausente. * Profesor de la Universidad Nacional y de la Universidad Externado. |
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E D I T O R I A L Por Sumercé Por Enrique Parejo González Por Juan Manuel López Caballero Por Vladdo Por Nicolás Zorrilla pujana Por Iván Marulanda Por Natalia Springer |
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