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Fernando Garavito,
desplazado por pensar

En su libro Paramilitar para paramilitares Fernando Garavito da cuenta de su exilio y del de su familia de una manera cautivante.

Por Ricardo Sánchez*,
Especial para UN PASQUÍN

El exilio es la condena que los sistemas aplican a las personas libres y dignas que los enfrentan. Así ha sido siempre, aunque ahora se ha banalizado de tal forma que a casi nadie pareciera importarle. Un capítulo de la historia nacional que no ha sido escrito es el de los exiliados.

Colombia es un país de perseguidos, desterrados, desplazados al exterior y en su propio territorio. Colombia es diáspora, éxodo involuntario que se yergue como posibilad cierta para el disidente: O huyes o mueres. ¡O lo uno o lo otro!. ¡O la muerte física o la muerte civil!.

En el bello libro Paramilitar para paramilitares –Bogotá: Fundación para la investigación y la cultura, Fica, 2006– el escritor Fernando Garavito da cuenta de su exilio y del de su familia de una manera cautivante. Es un breviario de ética, un alegato político, un escrutinio periodístico, un testimonio de capítulos esenciales de nuestra vida. Una obra que versa sobre los tiempos sombríos que nos acompañan, con la mirada puesta en el porvenir, en la lucha contra esa muerte interior, tan cruel y tan despiadada que es la depresión. Y a fe mía, que el resultado es contundente: “¡Estoy vivo y pienso!; llevo la patria y la dignidad a cuestas; el lenguaje y lo humano universal son mis asuntos”. Tal podría ser la síntesis incompleta de la actitud erguida de este escritor.

Se trata de una praxis de oposición que Fernando comenzó desde hace mucho tiempo contra la injusticia y que radicalizó frente al sistema y frente al actual gobierno. Una oposición dura, irreverente, crítica, con el arte de la inteligencia y de la palabra liberada. Un acto de responsabilidad ante la irresponsabilidad del poder. Ser hoy de oposición es ser responsable.

Para nada hay en este libro lenguaje de algodón, de acuerdo con una calificación certera que el autor le otorga al periodismo colombiano. Descifra con una contundencia impecable el paramilitarismo y el usufructo de la muerte por el capitalismo salvaje que nos rige, igual que el sentido equívoco y fraudulento de las grandes expresiones: nación, democracia, constitución, libertad de prensa, patria, paz, vaciadas de contenido real y puestas en escena por los titiriteros de los grandes privilegios.

Acertadamente conforma la ecuación “en Colombia el poder es el miedo”, ante la cual esgrime la necesidad de una nueva utopía, basada en la crítica a la propiedad.

La radiografía apasionada, severa y valiente que este poeta realiza sobre el inquilino en el solio de Bolívar, nos lleva a recordar el personaje inmortal de Jorge Zalamea, tan sólo para corroborar que el Gran Burundún Burundá no ha muerto, vive, está ávido y goloso de poder y más poder para desventura de Colombia.

Una de las cualidades de este breviario es reflexionar, con filósofos, sobre Colombia, sin artificios y con creatividad. La literatura política, poética o periodística quiere educar para la razón, pero también para los sentimientos. El libro de Fernando Garavito está concebido en los cánones de Nietzsche, quien decía: lee sólo lo que el hombre ha escrito con sangre y aprenderás que la sangre es espíritu.


* Profesor asociado de la Universidad Nacional y titular de la Universidad Externado. Es autor del libro ‘El Bonapartismo presidencial en Colombia. El gobierno de Álvaro Uribe’. Uniediciones, 2005.

 

 


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