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Una coctelera de cifras

El gobierno ha dicho que quiere ser muy transparente con la ciudadanía al informarle sobre los efectos del TLC. Ojalá que comience a practicar esa transparencia con las estadísticas que suministra.

Por Juan Camilo Restrepo*
Especial para UN PASQUÍN

Firmado el TLC, siguen las ratificaciones en los congresos de los dos países. Y en Colombia el escrutinio de la Corte Constitucional. Para que estos análisis se adelanten con objetividad y seriedad se requiere –ante todo– que las cifras que se suministren por parte del gobierno sean confiables.

No basta que el presidente Uribe se lance en una maratónica jornada informativa de siete horas a través de los canales radiales de RCN (en un deplorable despliegue de desequilibrio informativo por parte de esta cadena), sino que es indispensable que las estadísticas que se le brinden a la ciudadanía para evaluar las bondades o inconvenientes del TLC sean coherentes y consistentes.
Infortunadamente las cosas no han comenzado así, sino todo lo contrario: en la euforia de la celebración por la firma del tratado el gobierno ha comenzado por revolver una improvisada coctelera de cifras en la que francamente brilla mucho más la improvisación que el rigor estadístico. Veamos:

El gobierno anuncia, para calmar los ánimos de los sectores afectados (principalmente agrícolas) que los va a compensar económicamente. Pero, ¿cuánto costarán dichas compensaciones? Se supone que el primero que lo debía saber es el Ministro de Hacienda. Sin embargo, éste, cándidamente, dice: “No tengo la menor idea y ni siquiera conozco cómo se va a tratar el tema” (Ver Portafolio, febrero 23, página 6), pues parece que el tema se ha trabajado a sus espaldas por los ministerios de Agricultura y de Comercio Exterior.

El ministro de agricultura a su turno (ver El Tiempo, 1 de marzo, página 1-11) dice que los subsidios costarían 500.000 millones de pesos anuales, al paso que los gremios afectados evalúan los perjuicios en sumas sensiblemente mayores.
El primo del Presidente, senador Mario Uribe, salió inicialmente de una reunión en el Palacio de Nariño diciendo que se iban a tener que poner nuevos impuestos para financiar las ayudas a los sectores damnificados. (Ver Portafolio, 23 de febrero, página 1). Pero inmediatamente se dieron cuenta de la metida de pata rectificaron al senador Uribe desde el propio Palacio de Nariño con un lacónico comunicado. El Presidente Uribe, en su intervención televisada, dijo que el mecanismo presupuestal que se iba a utilizar era el de las “vigencias futuras”. Y allí quedó la cosa. O mejor, la confusión.

El doctor Germán Holguín Zamorano, director de la misión salud, calcula en un artículo que publicó en el periódico Portafolio del 28 de febrero, página 8, que las concesiones que les hizo Colombia a las grandes multinacionales farmacéuticas de EE.UU. “ocasionarán un incremento de gasto en salud que en poco tiempo llegará a 940 millones de dólares, lo que podrá dejar sin acceso a medicamentos a varios millones de colombianos”. El ministro de salud, en carta al mismo periódico, publicada el 1 de marzo, página 29, dice que los datos de Holguín Zamorano no son ciertos. Pero no se compromete con ningún cálculo al respecto.

El ministro de Comercio exterior, Jorge Humberto Botero, en artículo titulado “El descalabro fiscal” publicado en el periódico El Colombiano del 1 de marzo, desconceptúa los estudios que han hecho el Banco de la República, el DNP y el CIDE de la Universidad de Antioquia sobre el costo fiscal que tendrá la entrada en vigencia del TLC por razón de los menores aranceles que se recaudarán al aumentar las importaciones de Estados Unidos sin impuestos de aduana, y asegura que el efecto fiscal del TLC será sensiblemente menor del que calculan estos tres centros de investigación.

En síntesis: parece que estamos en medio de una coctelera de datos pero no frente a un acopio de indicadores serios y objetivos que permitan un debate sereno como lo requiere tan importante asunto. Y como el que queremos ver quienes pensamos que en balance el TLC es conveniente para el país.
El gobierno ha dicho que quiere ser muy transparente con la ciudadanía al informarle sobre los efectos del TLC. Ojalá que comience a practicar esa transparencia con las estadísticas que suministra. Hasta ahora no lo ha hecho.


* Ex ministro de Hacienda y de Minas y Energía.

 

 


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