
|
||||
| Más pero menos Por Alfonso López Caballero, Nada más tonto que engañarse uno mismo. Eso nos puede estar pasando respecto al progreso del país. Sin tocar lo cualitativo, es decir, sin entrar en la polémica
sobre si un país donde crece la desigualdad y la pobreza
está avanzando o retrocediendo, vale la pena reflexio Nuestro segundo motor fue la construcción. Y en efecto aumentaron los metros y sobre todo la inversión. Pero la inmensa mayoría en los estratos 5 y 6, mientras las promesas de solución de vivienda popular se incumplían sistemáticamente. No se puede pretender que el faltante se solucione bajo un gobierno, pero la expectativa creada sí era que disminuyera la proporción de familias sin techo. Infortunadamente el resultado fue que las soluciones construidas estuvieron muy por debajo de lo ofrecido, de tal manera que fue mayor el crecimiento de la necesidad de vivienda, o sea que tenemos más inversión pero menos respuestas para la población necesitada. La fuerza pública se ha incrementado en más de 110.000 efectivos (así se llaman). Y la inversión destinada a la guerra entre partidas propias y refuerzos americanos se ha más que duplicado; sin embargo los resultados prometidos al inicio del mandato no se ven, y tanto en porcentaje como en cifras absolutas, las bajas de generales destituidos por el presidente y de enfermos, heridos y mutilados en los escenarios del conflicto armado (que afirman que no existe), son las más altas de la historia. Fuera de poder ir a las fincas, la ‘seguridad democrática’ lo que ha implicado es más desplazados y más exil ados, además de una estrategia de trasladar cada vez más recursos de otras prioridades, pero acompañado de cada vez menos claridad en cuanto las expectativas. Se aduce que esa inversión en ‘seguridad’ ha atraído el capital internacional. Lo malo es que no ha llegado para montar nuevas empresas sino a comprar las ya existentes y es evidente que lo que motiva al inversionista extranjero no es lo beneficioso que eso sea para el país, sino el atractivo de la integración con los complementos que producen en el extranjero y la posibilidad de exportar las altas utilidades que aquí pueden recibir. Es por eso que entre los economistas se diferencia el Producto Interno Bruto –PIB– del Producto Nacional Bruto –PNB– ya que, como es este el caso, puede subir el primero mientras el segundo disminuye, es decir producir el país más riqueza pero ser menos la que les llega a los nacionales. Aunque el Gobierno muestra como un éxito la venta de Granahorrar por el doble de lo que preveían, la verdad es que lo que esto prueba es hasta qué punto han subvaluado nuestras empresas (del intento de venta de Telecom mejor ni hacer comentarios). Como el complemento de ese objetivo de ‘globalizarnos’ parte del supuesto de que somos ineficientes porque sobra personal en todas las empresas, y a ese supuesto no se responde buscando ajustar esa posible capacidad sobrante a una mayor producción, sino reduciendo el empleo para lograr lo mismo a menores costos, el hecho es que mientras más buscamos ganar en eficiencia menos nos preocupamos por contribuir al crecimiento de la producción y del empleo. Se podría preguntar uno también si en política hay un paralelo en la proliferación de ‘partidos uribistas’ que mientras más aparecen menos contenido tienen y no se sabe que los diferencia o que proponen fuera de la coronación de Uribe. |
|
|||
| |
||||
|
|
||||