logo

 

¿Adquieren las pandillas latinas en EE.UU. fundamento político?

Es decepcionante el hecho de que el gobierno colombiano, en medio de una ‘negociación’ de libre comercio con Estados Unidos no se haya siquiera molestado por intentar defender los derechos del más de millón de compatriotas que viven en ese país.

Por Diego Laserna*
Especial para UN PASQUÍN

Durante los últimos años y paralelamente al agitado debate migratorio ha venido emergiendo un serio problema de pandillas de inmigrantes latinoamericanos en Estados Unidos. Este problema, poco estudiado y casi desconocido en América Latina, parecería tender sólo a agravarse a debido a la actitud de rechazo a los inmigrantes que ha adoptado el gobierno norteamericano en los últimos meses.

Quizás, el ejemplo más elocuente de la gravedad de la situación es ilustrado por la ya famosa Mara Salvatrucha 13 (MS 13). Esta pandilla surgió en Los Ángeles durante los años 80 cuando miles de refugiados salvadoreños llegaron a Estados Unidos huyendo de la cruenta guerra civil que azotaba su país y tuvieron que entrar a defenderse de las ya establecidas pandillas mexicanas y negras.

La MS 13 llamó la atención rápidamente por su mala costumbre de desmembrar víctimas a machetazos y usar otras tácticas utilizadas durante la guerra civil como las violaciones múltiples o los disparos en la nuca.
Sin embargo, la Mara Salvatrucha sólo adquirió proporciones notables cuando, en un típico gesto de arrogancia egocéntrica, el Gobierno de Estados Unidos, decidió deportar a los “mareros” sin avisarle al gobierno de El Salvador.

En El Salvador de la posguerra, sumido en la pobreza y el desempleo, la MS 13 encontró un caldo de cultivo ideal que le permitió regarse por toda Centroamérica, México y 33 estados gringos. Hoy en día, la mara controla el tráfico de drogas y armas por la frontera, las redes de prostitución y el tráfico de inmigrantes hasta el punto de ser una verdadera multinacional del crimen.
Aunque el problema de las maras es especialmente grave en las villas-miseria de Centroamérica, el hecho que pandillas “latinas” con tal poderío estén surgiendo en Estados Unidos puede ser un indicio del tipo de reacción que puede tener la nueva moda anti-inmigrante que se ha apoderado de los Estados Unidos.

Después de todo, no es difícil suponer que entre más agresivas sean las autoridades migratorias y más profundo el rechazo a los recién llegados, más radical va a ser la reacción de personas que lo han dejado todo atrás, que tienen un importante legado de violencia y para quienes la Mara puede proveer el único sentido de pertenencia en un país ajeno e inhóspito.

Sin duda, las poblaciones más propicias para engrosar las filas de pandillas como la MS 13 son aquellas que han crecido en medio de conflictos armados y que posiblemente, sin haberlo querido jamás, ya están preparadas para la guerra.

Si en realidad el gobierno gringo empieza a adoptar el discurso y la actitud que los inmigrantes son invasores y no personas buscando un mejor futuro no debería sorprender a nadie que los inmigrantes colombianos, con un profundo legado violento, empezaran a reaccionar de una manera similar a la de los Salvadoreños.

En ese contexto sorprende o, mejor, decepciona, que el gobierno colombiano, en medio de una “negociación” de libre comercio con Estados Unidos no se haya siquiera molestado por intentar defender los derechos del más de millón de compatriotas que viven en ese país. Después de todo, los ilustrísimos economistas que el gobierno toma tan en cuenta para su plantación de políticas públicas deberían saber que el libre comercio de verdad consiste en la liberación del comercio de todos los factores de producción, incluyendo, por supuesto, la mano de obra. Pero no, mientras el capital, que es lo que tienen los gringos, se libera, la mano de obra que es lo que tenemos nosotros, se criminaliza.

Sólo nos resta esperar que a nuestros compatriotas que abandonaron todo huyendo de la violencia y la falta de oportunidades no los alcancen estas dos plagas del otro lado del Río Grande. Lo único claro es que ni el gobierno que los vio salir ni el que los vio llegar les van a ayudar.


*Estudiante de Ciencia política y economía, Universidad de Columbia..

 

P O R T A D A

El ‘kilométrico’ en acción

Por Vladdo

E D I T O R I A L

Aquí seguimos


Correo


Economía política del Neopopulismo

Por Rafael Pardo Rueda

¡Era lo que nos faltaba!

Por Carlos J. Villar Borda

De la libertad

Por Natalia Springer

¿Adquieren las pandillas en EE.UU. fundamento político?

Por Diego Laserna

Conocemos parajes más oscuros

Por Iván Marulanda

El plebiscito de la reelección

Por Ricardo Sánchez Ángel

Monarquía plebiscitaria

Por Jaime Castro

CruciDrama

Por Héctor de la O

Tres en Uno

Por Antonio Jiménez Castañeda

 


 


COPYRIGHT © 2006 NEWS + DESIGN, LLC
Permitida la reproducción del contenido (excepto las caricaturas), citando la fuente.