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E D I T O R I A L
‘El
periodismo santafereño’
A
raíz de los escándalos que en las últimas
semanas han puesto entre los palos a su gobierno, el presidente/candidato
ha desempolvado una antigua teoría suya según
la cual la prensa de la capital del país –a la
que denominó el periodismo santafereño–
se ensaña contra los funcionarios de fuera de Bogotá,
pero les cuida la espalda a aquellos personajes de la sociedad
bogotana; dando a entender que todo lo que se ha denunciado
es producto de una campaña de desprestigio orquestada
por las revistas Semana y Cambio.
Al tratar de descalificar el periodismo santafereño,
el Primer Mandatario olvida que eran de Bogotá los
medios que en su momento sacaron a la luz pública el
proceso 8000, que casi le cuesta la presidencia a su antecesor
y amigo Ernesto Samper, a quien de poco le sirvió su
condición de bogotano de rancia estirpe.
El presidente/candidato debería tener
en cuenta que los nombramientos en el alto gobierno son de
su exclusiva responsabilidad y no de los directores de los
medios, cuyo deber es registrar las irregularidades en que
aquellos incurren. Y debería recordar también
que hace unos meses el principal periódico santafereño
lo declaró irremplazable. Y ahí sí no
dijo nada.
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