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E D I T O R I A L ¿Que nadie sabía?
Quien haya leído las declaraciones que el año pasado le dio el Vicepresidente Francisco Santos a Yamid Amat (ver) no se puede sorprender ahora por las denuncias que hizo el domingo la revista Semana, sobre la tortura de los 21 soldados del Batallón Patriotas. Es evidente que si a los oídos del propio Vicepresidente habían llegado denuncias de abusos en las filas militares, es porque no se trataba de lo que ahora han dado en llamar ‘casos aislados’; con toda seguridad otros funcionarios también lo sabían. Así como se sabe que en aras de preparar hombres recios para el combate, en las FF AA se permite cierta laxitud con conductas –no tan excepcionales– que a la postre derivan en abusos como los que hoy horrorizan al país. Igualmente es claro que la tropa no está recibiendo la debida formación en derechos humanos, y por tanto no se puede pretender que pongan en práctica con la población civil conductas ignoradas en los cuarteles. Lo más indignante es concluir que si el Vicepresidente hubiera actuado oportunamente, quizás ahora no estaríamos lamentado estos hechos tan execrables.
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