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C O R R E O

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Fracaso de la política antidrogas. La decisión adoptada por Álvaro Uribe Vélez de fumigar con poderosos venenos el Parque Natural de La Macarena, decisión que lo retrata de cuerpo entero y que pone a Colombia en la barbarie de ser el único país del mundo que fumiga desde aviones hasta sus áreas protegidas, constituye otra muestra más del rotundo fracaso de la política antidrogas impuesta por la Casa Blanca y de las nefastas consecuencias de la violencia que martiriza a Colombia.

Que la decisión de pasar un límite que nunca debió pasarse se haya tomado luego de que una explosión matara a seis humildes erradicadores manuales de coca confirma, de manera por lo demás repudiable, que son las gentes del común las primeras víctimas de estos horrores.

Y para empeorar las cosas, esta nueva escalada de la política antidrogas definida por Estados Unidos, el país que pone la plata pero no los muertos ni la destrucción ambiental, ni siquiera hará suficientemente efectivo el combate contra el tráfico de drogas ilícitas, porque dicho tráfico siempre contará con los delincuentes y los pobres desesperados que lo sostienen.

Pasados muchos años de seguir cada lineamiento estadounidense sobre lo que hay que hacer con la política antidrogas del país, todas las cifras oficiales, las de Colombia y las de Estados Unidos, muestran el fracaso de las medidas, por lo menos en lo que tiene que ver con perseguir el narcotráfico. Porque para lo que sí han servido es para someter más a Colombia al dominio extranjero, como bien lo ilustra el TLC, cuyo trámite también tiene origen en los condicionamientos del Plan Colombia.

¿Qué seguirá en la escalada de las atrocidades? ¿Nuevas formas de matar erradicadores y de destruir el medio ambiente? En capilla está, como se sabe, un último horror: fumigar los cultivos de coca y amapola con hongos, medida que, eufemismos aparte, es un instrumento de la guerra biológica.

—Jorge Enrique Robledo
Senador de la República


De una ‘profe’. Soy docente universitaria; leí la última publicación. Felicitaciones, sus artículos permiten ver nuestras dificultades sin tapujos y muestran la realidad nacional como la deberíamos conocer todos.
Quisiera saber cómo y dónde puedo conseguir las ediciones impresas. Gracias.

—Teresa María López

R: Muchas gracias por su mensaje. Infortunadamente no tenemos ejemplares atrasados de Un Pasquín. Sin embargo en nuestra página de Internet puede consultar todo el archivo desde nuestra edición cero; las últimas de ellas en formato PDF, que permite ver el periódico tal como sale impreso.


Una cartica. El gobierno en la persona del presidente trata de ocultar la realidad con diminutivos, pero las masacres, matanzas, genocidios, desplazamientos y demas crimenes infames, no tienen diminutivo.

—Adán Peña Gambo

 

 

 

E D I T O R I A L

‘Arma mortal’


Correo


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