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De hacienda modesta a circo pobre (y todos tan contentos)

En nada nos debe sorprender que al deprimente espectáculo del Circo Hacienda Colombia le agreguen una buena dosis de fútbol, para entretener al público.

Por Sumercé*
Especial para UN PASQUÍN

La Hacienda Colombia se parece cada vez más a un circo pobre; de esos de carpa raída, payasos que dan ganas de llorar, trapecistas con mallas remendadas, maestro de ceremonias de traje desgastado y un entusiasmo tan forzado que sólo despierta compasión. Un circo, claro está, a la medida de su público. Sin importar que al mago le hagan conejo, que leones y tigres antes que pánico produzcan lástima, el público pide a gritos que se repita la función y, lo peor, siete millones y pico de espectadores de la Hacienda Colombia quieren que siga la función y compraron su boletica.

Por eso en nada nos debe sorprender que al deprimente espectáculo del Circo Hacienda Colombia le agreguen, para mantener entretenido al público, su buena dosis de fútbol. La idea salió de la chistera del gran Patrón/Maestro de Ceremonias cuasi vitalicio, quien resolvió ponernos a hablar de fútbol de aquí al 2014. Ah, es que al pobrecito además de trabajar, trabajar y trabajar, le toca hacer gala de un ingenio que hasta Houdini envidiaría.

La historia del fútbol en nuestras vidas de aquí al 2014 comenzó cuando el Patrón mandó a los payasos, trapecistas, saltimbanquis y hasta al mico a montar una función internacional de nuestro circo. La función arrancó con bombos y platillos cuando el Patrón/Maestro de Ceremonias propuso al querido Bojote (ex maestro de ceremonias del mismo circo) como embajador en Francia pero fracasó estrepitosamente. Apenas se enteró otro ex maestro de ceremonias del circo, el chino Pastrana, renunció a su embajada en Washington; cargo que no tuvo inconveniente en aceptar el año pasado, luego de despotricar contra el Patrón todo lo que quiso. Por culpa de Andresito, el recién nombrado en Francia, también renunció, dizque para no “chantajear” al Patrón. Ahí comenzó el acto de ilusionismo diplomático, gracias al cual el arco del triunfo se convirtió en arco de fútbol.

En un dos por tres el Patrón/Maestro de Ceremonias ordenó: “A ver, Carito, malabarista jefe de la cancillería, se me va pa’ Washington; usted Conchi, tan queridita y risueña, ya no se va pa’México como embajadora, donde Carito iba a ser su jefa, sino al revés: ahora La Conchi será la jefa de Carito y dirigirá el número de malabarismo diplomático general. Y pa’lo de Francia… Pachito, localice a Angelita Holguín y le dice que la nombré embajadora en París”.

Según dicen, Pachito hizo lo que se le ordenó, y como no encontró a la china Holguín le dejó mensajito en el celu. Sin embargo, como en todos los circos, siempre hay alguien que se quiere salir del libreto, y entonces la china Holguín resolvió que no aceptaba el mensajito del celu y punto. Así que no hubo remedio, la función del Circo para el público internacional nada que termina. El puestico en Francia se le ha ofrecido a otro par pero aún no hay embajador en la Ciudad Luz. En las extranjas deben ver nuestro diplomático espectáculo como una prueba más del atraso que caracteriza a la Hacienda Colombia, y en París y en Washington llevan semanas con una sonrisita permanente gracias al numerito especial de nuestra Banana Republic.

Las sonoras carcajadas de Washington parecen ser lo que menos preocupa al Patroncito; lo tenaz es que el público nacional se molestó con la calidad de los números del Circo. Por eso –recordando exitosas funciones que había montado en el pasado en situaciones de malestar semejantes para calmar a los espectadores, como la Intervención de los Cascos Azules de la ONU en Colombia; la sede de Miss Universo; el ‘complot’ de Rafael Pardo con las FARC, y otras belleceses por el estilo– echó mano de un acto infalible para devolver a la peonada a su estado de amnesia permanente: el fútbol. “Mi querido público”, anunció el Patrón, “la Hacienda solicitará ser la sede del mundial del 2014”.

¡Quién dijo miedo! Todos empezamos a hablar del asunto y a discutir si seremos o no la sede del mundial de fútbol del 2014. Que sí se puede, que no, que es una locura, que por qué no, que tenemos derecho a soñar con eso, que Colombia es lindaaaaa, te queremos, que Pachito será el encargado de la gestión, que qué emoción, que de dónde, que por supuesto, que cómo así…

Gracias a su conocida habilidad para voltear la hoja, todo el mundo empezó a hablar del Mundial del 2014 y a nadie le pareció malo que el Patrón hubiera tratado de nombrar al Bojote. El objetivo se logró; ya nadie habla de eso, sino de fútbol, porque la hacienda será la sede del mundial de fútbol de 2014 y ¡güepa, je!

Se los dije: aquí los malabaristas hacen reír y los payasos nos mantienen en suspenso, como en cualquier circo pobre.


*Una persona muy enterada.

 

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