
|
||||
|
COLOMBIA Es completamente falso que los paramilitares deben tener pleno derecho a la impunidad con el cuento de que eso es el precio que se debe pagar por la paz. ¿A quién que tenga dos dedos de frente le puede caber en la cabeza que gente que ha cortado vivas con sierras eléctricas a millares de personas, que las ha botado por precipicios, que las ha decapitado, que ha asesinado niños, mujeres embarazadas, hombres y ancianos inermes, puede tener derecho a ventajas como las que contempla la monstruosa ley paraca también conocida como “de justicia y paz”? ESTÁ Es completamente falso que el señor Garavito sea el mayor asesino en serie que haya habido en Colombia, pese a los 180 niños asesinados por él. Solamente Mancuso ha matado probablemente a más del doble de seres humanos y Tirofijo al triple, y el Mono Jojoy a miles, fuera de combate, claro. Jorge 40 se dio el lujo de acabar con el pueblo Kankuamo y Hernán Giraldo con la mitad de los Kogui, ambos de la Sierra Nevada de Santa Marta y algunas veces con la ayuda de la fuerza pública. Don Berna ha matado a cientos de personas y El Águila y Macaco y los Mellizos y Cadena a otros tantos, porque les estorbaban, les caían mal; porque eran pobres, porque no obedecieron, porque necesitaban sus tierras. A ellos, el Payasito de la paz y Uribe mismo los santifican y defienden y temen y veneran. Babas y el Payasito estuvieron cuatro días postrados de rodillas en Copacabana para pedirles a los jefes que no se pongan bravos y crean que el Gobierno finalmente los indultará por completo. Porque el gobierno tiene palabra, ni más faltaba. ENFERMA En todas partes escriben cartas y hacen comentarios sobre la posibilidad de que Garavito salga libre en cuatro años pero no veo a nadie impresionado porque asesinos en serie mucho más peligrosos y deliberados que él estén libres, esperando la absolución gubernamental de todos sus crímenes y la promesa escrita de no ser extraditados jamás, firmada por Babas, el Payasito y Uribe. Colombia tiene decenas de asesinos en serie (más que cualquier otra nación del mundo) pero el país solamente se aterra con uno: con el único que, a la hora de la verdad, tiene el atenuante de estar loco. De los demás, que están cuerdos, cree que son genocidas buenos a los que les debemos dar todo a cambio de eso que Babas, el Payasito y Uribe llaman la paz. Este pobre país de veras está gravemente enfermo, peor que el mismísimo Garavito. |
|
E D I T O R I A L Por J. R. Obregón En el aniversario de la Constitución Por Iván MarulandaNo hay peor sordo que el que no quiere oír Por Diego LasernaPor qué está fracasando el proceso con los paramilitares Por Natalia SpringerEl desmonte del paramilitarismo Por Juan Manuel López CaballeroConflicto armado, futuro desbaratado Por Silvia OteroPor Rafael Guarín Por Ricardo Sánchez Ángel Democracia no es igual a libertad Por Carlos J. Villar BordaTRES EN UNO Por Antonio Jiménez Castañeda
|
||
| |
||||
|
||||